martes, 15 de febrero de 2011

Viajando por Europa IX – Gantte - Bélgica

 Mi viaje a la ciudad de Gantte fue asombroso, desde el vamos, nuestro amigo Bart nos había comentado que allí se realiza un festival de música llamado Pole Pole, el cual durante unos días la música no paraba nunca. Había que comprobarlo.

Pero antes de partir había que hacer algo, las famosas empanadas argentinas pero realizadas en Bélgica, era un pedido de Bart y dado tanta hospitalidad, había que cumplirlo. Luego de desayunar un buen café acompañado de tostadas con Gnutella, ¡Qué rico!!, fuimos al super, pero para sorpresa mía, cruamos la frontera porque del lado de Francia los precios en comestibles son mejores. Creo que fuimos a la ciudad de Haullin, que no es mas que cruzar el charco, o sea un pequeño puente nos lleva de una ciudad a la otra. En el super me maravillé con la extensa oferta de cervezas, pero no podía detenerme allí, debía buscar las famosas tapas de empanada. Como era de suponer no las encontré, por lo que mi ¿ingenio? Me dijo que debía rebuscar hasta encontrar algo parecido, búsqué en esta gondola, en aquella, hasta que... ¡Vualá!! (listo en francés), encontré unas masas de patté feuilleté que eran muy parecidas a las tapas de empanadas, aunque cuadradas y un poco mas gruesas. Luego fui por la carne picada, condimentos, huevos, etc.

De vuelta a la casa de Bart, pasamos por la de sus padres, que de por cierto personas muy amables y que entendían el español un poquito, por lo que ya usaba dos idiomas para comunicarme, un gran alivio. Me invitaron a comer una serie de quesos belgas de diferentes sabores y texturas y por supuesto de nombres muy dificiles para mí, acompañados por unas cervezas Pilsen belgas. Luego de aproximadamente una hora de buena charla, subimos al auto y fuimos para la casa. Allí Gisela estaba esperandonos con unos buenos mates. Preparamos la masa, bueno yo no, soy un desastre para ello, entonces Gisela las preparó y Bart aprendió (me comenta que una vez al mes hace empanadas), las hornamos, nos cambiamos y tomamos el tren para Gantte, no sin antes hacer transbordo en la ciudad de Kortrij y en mientras duraba la espera comernos unas famosas papas belgas, o como dicen los anglosajones: french Fries en un friterie, o en nuestro idioma local de fritos, muy popular en Bélgica. La historia dicen que las papas en realidad son belgas, en más el que las implementó fue un belga de apellido Frits, pero por un tema de ocupacion francesa u otro que no recuerdo quedó en la historia como que eran francesas.

Retornamos al tren y por fin llegamos a Gantte, nos esperaba una ciudad un tanto desordenada, por las innumerables reparaciones y construcciones que se estaba haciendo en las calles, varias ferias y una larga caminata desde la estacion de tren al centro. Por suerte Bart me sorprendió desviandonos del camino y llevandonos a una cervecería un tanto particular, un muy lindo Brewpub que hace cerveza de Gruit, o sea no utiliza lúpulo en sus cocciones. 

Es mi modelo de Brewpub desde varios aspectos: el equipo como los fermentadores a la vista del cliente, lugar muy cómodo y bueno algunas cosas que llaman la atención como podrán visualizar en las fotos. La ¿cerveza? Muy pero muy buena, en una cerveza que sufre solo un pocos minutos de hervor y luego se fermenta con levaduras Lager. Probé dos estilos diferentes y ambos realmente muy buenos. Luego que me cuenten la historia de la cerveceria, del porque de sus copas con las caracteristicas que ven en las fotos (si 
quieren saberlo, deben tomarse un vuelo a Gantte :-) ), seguimos rumbo a la ciudad.










Gantte, por un lado es muy parecida a Brujas, con sus típicas construcciones y canales, pero mucho más ciudad y creo más pintorezca, si debería recomendar entre estas 2 ciudades, les diría que vayan a Gantte y no a Brujas, aunque si pueden ir a ambas, mejor. En esta epoca, mes de Julio, como sucede en toda Bélgica, las bandas de Rock están en todas las plazas por haber, es que las cervecerías financian el espectáculo. Pero bueno, al comenzar el artículo les hablé del festival Pole Pole, este es un festival, muy popular, donde bandas de todo el mundo, tocan durante 10 días que dura el festival, si mal no recuerdo desde las 14:00 hasta las 04:00 hs ininterrumpidamente y en varias plazas de la ciudad. Lo mejor, el evento principal, ocurre en una plaza, ¡donde el escenario queda de un lado del canal y el público del otro! Y nosotros pasamos por entre medio de las bandas y el público gracias a que un amigo de Bart tiene un bote y nos llevó. Sólo una palabra: ¡ espectacular!.


Ese día me dediqué a tomar agua a más no poder, es que hacía mucho calor!, A eso de medianoche, pegamos la vuelta porque sino perderiamos el tren que nos llevaría de vuelta a Nemen.

Para El Gran Cervecero
Javier Schaerer










viernes, 3 de diciembre de 2010

Viajando por Europa VIII - Brujas y Nemen - Bélgica

Llegamos a Bélgica, debíamos hacer combinación con tren que nos llevara a la ciudad de Nemen, en la frontera con Francia, donde nuestro amigo Bart nos estaba esperando pero vaya a saber porque, el ICE demoró en llegar 20 minutos más de lo previsto. A esas horas de la noche, al perder el tren debímos tomar otro que nos llevara a ciudad de Kortijk donde Bart nos esperaó con su auto.

El viaje desde Kortijk a Nemen nos llevó aproximadamente unos 20 minutos, al llegar a su casa, Bart nos mostró todos los rincones de su cálida casa y destapó algunas cervezas que estaban esperando en la heladera. La primer cerveza que destapó fue nada más ni nada menos que una cerveza trapense: Westmalle Dubel, una cerveza de color marrón rojizo, compleja, afrutada y con un buen amargo final, de excelente espuma no se hizo esperar en la copa, que por supuesto es practicamente una obligación en Bélgica, la copa es de la marca de la cervecería. Luego a descansar el día había sido muy agotador.

  
La mañana siguiente nuestro amigo Bart debía trabajar, es edemás de ser bombero voluntario es guardavidas es una pileta que funciona todo el año, allí fuimos a darno un buen chapuzón, que incluyó sesiones de hidromasaje y duchas de vapor. ¡Qué lujo!


Una vez que Bart cumplió su turno de trabajo, partimos para la ciudad de Brujas. El medio de transporte fue en tren, como todo viaje en este medio de transporte es muy tranquilo si estás en Europa, pero esta vez el destino nos jugaría en contra: una persona decidió suicidarse tirandose desde un puente al tren, por lo que nuestro placentero viaje se convirtió en una fatídica espera hasta que la empresa brindó un bus que nos llevara a la próxima estación de tren y así subir a uno que nos llevara a Brujas. Tiempo de la espera: 2 horas a 35°C.

Brujas se caracteriza por ser una ciudad de las más concurridas de Bélgica, se caracteriza por las estructuras arquitectónicas medievales situado en su casco histórico protegido por la Unesco, la famosa obra de Miguel Angel “madonna y el niño” en la Iglesia de Nuestra Señora y por supuesto por sus chocolates. Tuvimos la suerte de que ese día a pesar de ser feriado y que la mayoría de los locales estuvieran cerrados de disfrutar de un festival de música, muy común en esta époce del año en Bélgica.

Luego fuimos a la famosa cervecería De Halve Maan, única cervecería familiar de Brujas que elabora dos excelentes cervezas: “Brugse Zot” o el tonto/bufón de Brujas y “Straffe Hendrick” o fuerte hendrick”, aunque esta última se fabrica en otro lugar por lo que te venden sólo en botella, por lo que la cerveza Brugse Zot sería la única elaborada en el centro de Brujas. Como características de estas cervezas, la “Brugse Zot”, cuyo nombre viene de que a los habitantes los llaman bufones (la historia indica que el pueblo recibe a Maximiliano de Austria y se organiza en su honor un desfile muy colorido donde desfilaron varios bufones, al preguntarle al final del día sobre que le pareció el desfile, contestó que sólo había visto bufones y que la ciudad estaba repleta de locos.

 En fin la cerveza se caracteriza por una Belgian Ale de 6% de alcohol, de color marrón rojizo, excelente espuma y aroma afrutado aunque con notas cítricas, mientras que la Straffe Hendrick es una tripel de 9% de alcohol caracterizandose por tener en sabor y aroma notas maltosas y a vainilla, de cuerpo ligero a pesar de su tenor alcohólico y un final en boca muy agradable. Ambas cervezas son muy buenas aunque por los comentarios que me había pasado espera aún más. Pero están buenas para beber, más si estás en Brujas.




A la noche Bart nos deleitaría con comidas típicas de la región y excelentes cervezas, ¿Qué vamos a hacer, si en Bélgica hay unas 100 cervezas diferentes?, La primer cerveza que tomé a la noche fue una de las que más me llamó la atención en mi viaje a Europa: “Morte Subite Kriek” una cerveza lámbica de cerezas, que a pesar de ser de un estilo muy particular, la cerveza aporta un perfil dulce y a cerezas con algo de aporte de Brettanomyces, la cerveza es muy fácil de beber y es recomendable.


 Otra cerveza degustada fue “Brigand”, cerveza de color ámbar de 9%, de espuma abundante y persistente , en aroma tiene algunos toques a frutos secos y levadura, presenta un ligero amargor en boca y final muy seco. Sinceramente no quedará en el recuerdo de mis cervezas preferidas. Otra cerveza degustada esa noche fue “Delhaize Framboise Lambic” una cerveza lámbica que presenta en aroma y sabor a frambuesas con un matiz de acidez aportada por las frutas, es una cerveza aceptable por ser de una marca de supermercados de Bélgica. La última cerveza de la noche fue una cerveza de estilo pilsen de nombre “Maes”, cerveza de fermentación baja, se caracteriza por ser de cuerpo ligero, color rubio con notas ligeramente amargas, con 4,9% de alcohol es una buena cerveza para refrescarse en una tarde de mucho calor.



Bueno finalizo esta primer entrega de mi viaje por Bélgica y dejo para próxima entrega mi visita a la ciudad de Gantte y bruselas y las espectaculares cervezas que he probado.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Viajando por Europa VII - Koln y Dusseldorf

Nuestra última parte en Alemania fue reservada para estas ciudades cerveceras. La clave es que ambas ciudades estaban en camino para Bruselas. 

Nos tomamos un tren nocturno para estar bien temprano en la ciudad de KKoln o Colonia. Una vez que llegamos, nos fuimos directamente a un Mc Donalds a desayunar. Lo primero que nos llamó la atención es ver el crisol de razas que allí había, más adelante al recorrer la ciudad esto se daría por hecho. Buscamos el hostel, que por suerte estaba cerca de la estación de trenes, dejamos las valijas (era temprano para el check In), y nos pusimos a recorrer la ciudad. Por supuesto lo primero que fuimos a ver fué la majestuosa catedral, bah, en verdad la podés visualizar desde afuera de la ciudad, es inmensa. entre fotos y fotos decidimos ir a la ciudad de Dusseldorf, recorrer hasta el mediodía, retornar, y así aprovechar el día siguiente para ir a Amsterdan. Este fue nuestro gran error, primero ante todo conocés muy poco de las ciudades, y segundo el viaje estaba haciendo estragos en nuestro físico.
Ok, retornamos a la estación de tren y nos subimos al primer tren que iba a la ciudad de Dusseldorf, el viaje nos demoró aproximadamente unos 30 minutos, una vez que llegamos, caminamos bastantes cuadras hasta llegar a las míticas cervecerías que sirven las famosas Alt Bier. Era temprano aún, por lo que caminamos por el centro histórico y recorrimos la rivera del Río Rín. Mucho para conocer no tiene esta ciudad, per sí tiene unos edificios tremendos, verlos te indican que estas en una ciudad muy cosmopólita.

Ya siendo el medidía nos dirigimos a las cervecerías de esta ciudad. Hay muchas cervecerías, elegimos Brauerei Uerige, que es una de las cervecerías más típicas de la ciudad.  Pedimos un par de Alt y lo acompañamos con morcilla y pan. ¿la combinación?sí, muy rara, pero estaba perfecta. La cerveza un lujo, volvimos a repetir. El consejo que les puedo dar es que si no quieren más cerveza, pongan el apoyavasos sobre el mismo vaso, de esta manera los camareros saben que ustedes no quieren repetir. Sino van a estar todo el día tomando cerveza :).


El cansancio era tanto que decidimos volver a Koln a dormir, Amsterdan quedaría para otro viaje, aunque antes recorrimos un poco la ciudad.

Las marcas en el posavasos corresponde a las cervezas que vas tomando. Si además comés algo, te agregan el valor en Eu de lo que vas comiendo.


Luego de nuestra merecida siesta, recorrimos un poquito la ciudad de Koln, muy bella y particular. Ya llegada la noche decidimos comer  en  Gaffel Kolsch, una de las cervecerías más grandes de Colonia. Allí y con vista espectacular a la catedral nos devoramos unas auténticas Kolsh, un lujo esta cerveza. No nos quisieron vender comida, para ellos ya era tarde para comer, debían cerrar prontamente. Terminamos comiendo en un Mc Donalds, lástima.

El día siguiente, luego de dormir mucho decidimo recorrer la ciudad, ver rastros de la cultura romana, conocer el río, el maravilloso puente, la parte comercial y por supuesto seguir tomando Kolsch, esta oportunidad le tocó a la cervecería Peters que data del año 1544. ¿qué les puedo decir? excelente cerveza, invitaba a volver a pedir otra copa más, y así lo hice en 2 ocasiones más.


Comenzaba a finalizar la tarde y nuestra estadía en Koln y Alemania, fuimos por nuestro equipaje para luego tomar el tren que nos llevaría a la tierra de las 1000 cervezas diferentes: bélgica



 Javier Schaerer